sábado, 2 de febrero de 2008

1. ELEMENTOS DEL PROCESO INVESTIGATIVO

1.1 ANTECEDENTES, REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA O DEL ESTADO DE DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO

Cuando nos enfrentamos a una situación problemática que despierta nuestra curiosidad e interés cognoscitivo, lo primero que hacemos, lógica y cronológicamente, es concentrar nuestra atención sobre esa temática. Iniciamos entonces la búsqueda de la información existente sobre la materia, desde la más general hasta la más especializada. Comenzamos a enterarnos de los antecedentes, a revisar el conocimiento existente, a apropiárnoslo y a evaluarlo críticamente, puesto que la investigación generalmente parte del conocimiento disponible, para poder generar nuevos conocimientos frente a un problema. La revisión del estado de desarrollo del conocimiento, es el primer elemento indispensable de formular en un proyecto de investigación científica.

Cuando se procede a buscar por primera vez la bibliografía sobre un determinado tema de interés, se comienza usualmente, por la información más general. Esta búsqueda se efectúa en los diccionarios y enciclopedias técnicas. Ellos proporcionan un conocimiento general, que es indispensable adquirir cuando no se tiene, porque presenta los tópicos sobresalientes del tema y permite concentrar la búsqueda en los elementos fundamentales. Muchas veces disponemos de ese conocimiento gracias a la información básica; entonces podemos ahorrarnos este primer paso.

Luego se procede a ubicar las principales publicaciones sobre el tema en mención, utilizando para ello palabras claves, referentes a los elementos más sobresalientes de esa problemática.

La búsqueda y selección de la información puede igualmente efectuarse recurriendo a la comunicación con colegas conocedores del tema, o a la consulta a expertos. Esta forma es muchas veces de gran utilidad, particularmente cuando se es neófito en el tema, pero tiene como limitantes los posibles «sesgos» introducidos por los expertos consultados, y la posible falta de un cubrimiento total. Estos riesgos dependen de la calidad o grado de experiencia de los colegas consultados. Pero en cualquier caso, la consulta a expertos es un excelente método complementario de búsqueda y selección de la información o conocimiento disponibles sobre la materia.

La pregunta básica, que nos hacemos persistentemente durante la revi­sión de la información existente sobre el tema, es si ella responde a la situación problemática que nos inquieta.

No pocas veces una exhausta revisión del conocimiento disponible nos hace desistir de- emprender una investigación, pues encontramos que otros investigadores se nos adelantaron en el hallazgo de la respuesta que buscamos. Por este motivo se afirma, con plena razón, que la primera función de la revisión del estado de desarrollo del conocimiento disponible, consiste precisamente en evitamos repeticiones inútiles.

Todo el proceso de revisión y evaluación del conocimiento disponible debe quedar consignado de una manera clara en el documento del proyecto, de tal forma que el lector del proyecto pueda efectuar las verificaciones que a bien tenga y convencerse, consecuentemente, de la importancia y la necesidad de emprender la investigación.

Consideramos que no existe una norma fija para efectuar y presentar la revisión y evaluación del «estado del arte», los «antecedentes» o la «revisión del estado de desarrollo de los conocimientos existentes», como a veces se les denomina.

Una vez que usted ha revisado la información existente sobre el tema, podemos decir, que entramos a la elección del tema, que no es otra cosa que puntualizar el tema en función de la revisión de la literatura existente sobre el mismo

1.2 ELECCIÓN DEL TEMA[1]

A nivel del proceso investigativo no debe suponerse conocido el tema y arrancar con el problema; lo importante es elegir el tema ya que el problema se deriva de éste. Cuando se selecciona el tema se mueve en un marco del generalidad, cuando se selecciona el problema se reduce éste.

A partir de la realidad surge una problemática, la cual está integrada por una serie de factores.

La realidad de la investigación es problemática; de dicha problemática debe elegirse un factor, el que se determina como tema de investigación dentro del cual debe seleccionarse un problema investigable.

Si se comienza por la selección del problema se pierde de vista la ubicación contextual del tema.

La elección del tema es el primer paso en la realización de una investigación. Consiste esta elección en determinar con claridad y precisión el área o campo de trabajo de un problema investigable.

La elección del tema corresponde necesariamente al alumno o investigador, quien lo presentará por escrito a la persona indicada por la universidad centro docente, para su aceptación.

En la presentación que se hará por escrito se indicará el título del tema, así como las divisiones y subdivisiones de éste. El tema hace relación a la parte global del contenido a tratar, las divisiones y subdivisiones hacen relación a la temática o aspectos principales del tema.


Para la buena elección de un tema conviene tener en cuenta ciertos aspectos como:

* Los temas que nos inquietan deben ser de nuestra preferencia.

* Debe existir alguna experiencia personal sobre el tema.

* Consultar a profesores de esos temas, y apuntes o notas de clase.

* Examinar publicaciones y bibliografía disponible sobre el tema, como libros, revistas, enciclopedias, catálogos de libreros, prensa, etc.

* Informarse sobre los temas afines.

* Tener posibilidades para conectarse con instituciones cuyo fin sea relacionado con el tema escogido y problema formulado.

En la elección del tema es necesario considerar factores de orden subjetivo y orden objetivo. Los primeros hacen relación a la persona que va a elaborar la investigación, los segundos hacen relación al tema escogido.


1.2.1 Factores de orden subjetivo[2]

- Interés, entusiasmo por el tema, es sin duda la «regla de oro» para el éxito en el desarrollo de un tema escogido.

- Capacidad para desarrollarlo. ¿Se está consciente de la capacidad para desarrollar el tema? Para determinar esta capacidad debe conocerse el tema escogido, como también su relación con otros temas. Si después de una evaluación objetiva de la capacidad personal, la respuesta es positiva, adelante ... Pero si, por el contrario, es negativa se debe de escoger otro tema.

- Tiempo necesario para el tema escogido. Es fundamental entrar a considerar de qué tiempo se dispone para la realización del tema escogido, no sea que se tenga que abandonar el tema por falta de tiempo para elaborarlo.

Para determinar el tiempo disponible conviene hacer una agenda de trabajo, la cual debe calcularse no en días que medien entre la elección del tema y la entrega del mismo, sino en horas hábiles de trabajo

- Se cuenta con los recursos necesarios. Es necesario reflexionar sobre las exigencias de tipo económico del tema escogido, es decir, si son nece­sarios elementos costosos, que no estén al alcance económico, lo cual llevaría necesariamente a abandonar el tema. Algunos trabajos requieren de materiales especiales, procesamiento de datos, encuestadores, viajes a otros lugares, etc., por tal razón es necesario contar con el dinero indispensable o con la ayuda de una institución.

- Disponibilidad del material. Conviene cerciorarse de si el material necesa­rio para el trabajo está al alcance o disposición; sin esta seguridad no se debe iniciar el desarrollo del tema.

Conviene crearse al respecto algunos interrogantes:

- ¿Existe la bibliografía y es posible consultarla?

- ¿Se tendrá acceso a documentos e instituciones privadas?

- ¿Se obtendrá permiso para consultar archivos necesarios a la investigación?

- ¿Quiénes colaborarán y en qué condiciones?

1.2.2 Factores de orden objetivo

- Constatar si el tema llena los requisitos exigidos para el desarrollo adecuado de un diseño de tesis, o investigación.

- Que sea de interés. Este aspecto se puede interpretar de dos maneras: interés en cuanto a la temática e interés en cuanto al agrado por el tema en quien lo realiza.

- Utilidad del tema. No todo tema interesante es útil, razón por la cual se debe prever su utilidad con el fin de realizar un trabajo que se proyecte a los demás, y no solamente sirva para optar a un título en una carrera determinada.

Que presente un nuevo enfoque. Hablar de originalidad en un tema es cosa difícil, salvo ligeras excepciones; pero sí es necesario que en lo tra­tado se presente un nuevo enfoque. Bien podríamos decir originalidad de enfoque

Los intereses científicos o intelectuales pueden sugerir una relación de asuntos aptos para la investigación. El investigador contagiado de la curiosidad científica, puede estar interesado en temas que ya han sido estudiados con alguna extensión; en este caso, es probable que se interesara en aspectos tales como la especificación más exacta de las condiciones bajo las cuales aparece un determinado fenómeno, y cómo puede ser afectado por otros factores.

El investigador que comprende la verdadera importancia que tiene para él la ejecución de un trabajo científico, no tendrá ninguna dificultad de encontrar para su investigación un tema apropiado que le satisfaga y que podrá tratar con gusto e interés.

El investigador debe llegar a un juicio claro sobre el por qué de su investigación, sobre la intención que con ella persigue y la idea que habrá de orien­tarlo durante todo su trabajo.

1.2.3 Delimitación del tema o estudio

«Delimitar el tema es ver la viabilidad para su desarrollo.» Unida a esta delimitación es necesaria la justificación del mismo; es decir, indicar las características que llevan al investigador a escoger el tema para desarrollarlo, las cuales deben ser de orden externo u objetivo, y de orden interno o subjetivo.

Una de las fallas más comunes en la investigación consiste en la ausen­cia de delimitación del tema; el 80% de las investigaciones fracasan por carecer de delimitación del tema, es decir, por ambición de tema. Delimitar el tema quiere decir poner límites a la investigación y especificar el alcance de esos límites.

En la delimitación del tema no basta con identificar una rama de las cien­cias, pues tales ramas cubren una variada gama de problemas. Es preferible señalar, de acuerdo a las propias inclinaciones y preferencias, un tema reducido en extensión. No importa que el tema constituya un grano de arena dentro de la ciencia. Además, por reducido y limitado que pueda parecer un tema, si se explora convenientemente, pronto surge toda una serie de ramificacio­nes que le dan importancia y valor.1

Al delimitar el tema, se aclara si el tipo de investigación será por ejemplo de tipo correlacional, descriptivo, predictivo o experimental. La aclaración so­bre el tipo de estudio permite tener una visión general sobre la validez y el grado de confianza que puede tener como resultado. Esto supone determinar el alcance y los límites del tema.

La delimitación del tema a una materia restringida y claramente circunscrita tiene su importancia también desde el punto de vista del tiempo que el investigador va a dedicar a su trabajo. Siempre estará en su propio interés realizar el trabajo de investigación dentro dé un lapso razonable y no excesivamente largo. Al elegir un tema, el tiempo disponible para su elaboración es un factor que se debe tomar en consideración.

Asimismo, al delimitar el tema, deben considerarse los materiales y fuentes bibliográficas con que se cuenta para la investigación, ya que se puede dar el caso de no encontrar lo requerido para el desarrollo del trabajo.

La contrastación de recursos con la delimitación del tema es de orden funcional y no de orden investigativo. La carencia de delimitación conlleva a la superficialidad. Ver los alcances y los límites permite apreciar el grado de profundidad del estudio.


Generalmente los temas se delimitan en relación con el tiempo y el espacio:

*En relación con el tiempo: pasado, presente, futuro; es decir, se ubica el tema en el momento en que un fenómeno sucedió, suceda o pueda suceder.

*En relación con el espacio: indica la circunscripción en sí de la problemática a una población o muestra determinada; estos dos factores deben ir unidos en toda delimitación

Al delimitar conviene tener en cuenta a qué población va a llegar el estudio, las posibles variables o hipótesis que se van a tener en cuenta y constatar esas variables con el objetivo. Es necesario también presentar los elementos que pueden condicionar la investigación, ya sean de parte del investigar, de tiempo, métodos, recursos, etc.

1.2.4 Recursos para investigar un tema

Conviene tener en cuenta los siguientes recursos: a) humanos; b) institucionales; c) económicos; d) cronograma. Hemos dicho que en la planeación la investigación es necesario establecer las actividades y los recursos para llevarla a cabo.

Dentro del renglón de recursos es imprescindible tener en consideración: tiempo requerido, espacio para trabajar y presupuesto de gastos (para materiales, transportes, sueldos, reproducción de escritos, etc.)

Puesto que el logro de la información necesaria para realizar la investigación tiene un elevado costo, es importante establecer la relación entre los beneficios (no sólo económicos, sino afectivos, las aportaciones al conocimiento, etc.) y los costos; evidentemente, si estos últimos son superiores a los beneficios, la investigación no debe realizarse o deben reducirse las pretensiones. Un recurso muy importante en la investigación es el de las fuentes de consulta para la resolución de problemas. El investigador debe estar capacitado para localizar, seleccionar y utilizar los elementos de referencia. Conviene visitar con frecuencia las bibliotecas y consultar los libros e índices disponibles hasta familiarizarse por completo con las fuentes existentes, tales como libros de consulta: enciclopedias, diccionarios, anuarios y guías que puedan ayudarlo; publicaciones periódicas; folletos, periódicos, guías de publicaciones.1

Es de uso común en la actualidad la consulta de bases de datos especializadas, a las cuales podemos acceder por intermedio del dialog o el internet, siendo esta última la más común y utilizada universalmente.

Es importante localizar las redes de la investigación, en cada disciplina pues nos permite establecer los enlaces necesarios para acceder a informa­ción especializada y actualizada.

El material e información -:-citas, resúmenes, apuntes, que el investigad recolecta en el curso de su trabajo- tiene necesariamente que ser ordenad en forma lógica y sistemática. Esta sistematización del material facilita el trabajo evitando pérdida de tiempo. La manera más natural de agrupar el material es seguir el orden de los capítulos del esquema provisorio que se prepare para un trabajo de investigación.


Tomado de TAMAYO Y TAMAYO, Mario. El proyecto de investigación. Serie aprender a investigar. Módulo 5. Santa Fe de Bogotá : ICFES, 1987. p. 41-48


1.3 EL PROBLEMA DE LA INVESTIGACIÓN


El problema es el punto de partida de la investigación. Surge cuando el investigador encuentra una laguna teórica, dentro de un conjunto de datos conocidos, o un hecho no abarcado por una teoría, un tropiezo o un acontecimiento que no encaja dentro de las expectativas en su campo de estudio.[3]

Todo problema aparece a raíz de una dificultad, la cual se origina a partir de una necesidad, en la cual aparecen dificultades sin resolver. Diariamente se presentan situaciones de muy diverso orden, una situación determinada puede presentarse como una dificultad la cual requiere una solución a mayor menor plazo.

Al respecto, Alberdi[4] anota: La dificultad puede ser teórica o práctica, según se sitúe en el campo de la especulación o en el de la ejecución.

Un problema es una pregunta surgida de una observación más o menos estructurada.

Las preguntas que podemos hacer pueden tomar diferentes formas, según el objetivo de nuestro trabajo. Podemos considerar el problema como un instrumento para adquirir una información. La novedad para un problema tiene cierta relatividad con respecto al grupo de personas a quien se comunica, al tipo de conocimiento que acerca de él se tenía, anteriormente, o bien a la comprobación del carácter empírico del mismo conocimiento.

Se afirma, con razón, que en el problema está el germen de su solución, que formular correctamente un problema es a menudo más importante que su solución; que un problema correctamente definido contiene en sí la estructura básica de la investigación; que la claridad de la formulación del problema comunica toda su fuerza, tanto al trabajo investigativo como a los resultados ya la precisión de la solución.

La parte fundamental de toda investigación es el problema, que consta de tres partes las cuales se esquematizan a continuación:

1.3.1 Identificación del problema

Se dice que el hombre es un ser que no puede vivir sin problemas y que, cuando no los tiene, se los crea para ocuparse en resolverlos.


Antes de poder estar en condiciones de enunciar y analizar un problema de investigación, debemos saber en qué consiste y comprender cómo puede surgir en la mente del investigador. Suele hacerse la distinción entre problema de investigación y tema de investigación, siendo este último el asunto más general dentro del cual emerge el problema específico.

Ahora podemos preguntamos: ¿Cuándo existe una situación dentro del campo del conocimiento científico que podamos conceptuar como un problema de investigación? Al respecto podemos expresar que un problema de investigación científica existe cuando, como científicos, somos conscientes de que en el conocimiento de la realidad percibimos un vacío o alguna dificultad que nos demanda una respuesta para colmarla o resolverla. Tal cosa puede ocurrir cuando ignoramos cómo ocurren ciertos fenómenos o cuando no podemos explicamos por qué ocurren.

Como lo hemos expresado, antes de poder iniciar la investigación, el científico debe identificar su problema con el fin de saber qué va a investigar. Por identificación entendemos esa etapa inicial de la investigación que nos conduce, del conjunto posible de situaciones concretas que nos puede ofrecer un tema determinado, a aislar una particular que pueda ser sometida a observación y análisis con el fin de comprobar nuestras hipótesis o suposiciones. Normalmente la investigación científica comienza cuando tenemos conciencia de una dificultad en nuestro conocimiento de algún aspecto de la realidad, la cual nos exige una respuesta. Es esta dificultad y la necesidad que sentimos de encontrarle una respuesta, lo que nos impulsa a saber en qué consiste es decir, a identificar en ella un problema de investigación. Esta dificultad inicial puede tener diversos orígenes y aquí, a modo de ejemplo, se describen, algunas fuentes de ella.

Los problemas de investigación son hechos que surgen de la realidad y que el investigador encuentra a partir de múltiples situaciones, tales como:

VACÍOS EN EL CONOCIMIENTO

RESULTADOS CONTRADICTORIOS

EXPLICACIÓN DE UN HECHO


1.3.2 Título del problema


Es la presentación racional de lo que se va a investigar, precede al plan de la investigación y debe presentar una idea clara y precisa del problema; es decir, en forma rápida y sintética nos presenta el problema a tratar y debe realizarse con el siguiente criterio: “a mayor extensión menor comprensión y viceversa”. Por tal razón, si el título es muy largo conviene reducirlo a pocas palabras y clarificarlo con un subtítulo.

Inicialmente el título debe formularse en forma tentativa e interrogativa; pero para la ejecución del diseño éste ya ha de ser definitivo, la presentación definitiva del título ha de hacerse en forma declarativa.

Generalmente existen tres maneras para la formulación de un título:

*Por síntesis: cuando condensa la idea central de la investigación.

*Por asociación: cuando se relaciona con otra idea o ideas en torno a la investigación.

*Por antítesis: cuando se presenta todo lo contrario de lo que se va a tratar en la investigación.

Conviene tener en cuenta que en ningún momento el título debe conducir a engaño por parte de las personas que lo interpretan.


1.3.3 Planteamiento del problema

Decíamos que todo problema aparece a raíz de una dificultad; ésta se origina a partir de una necesidad, en la cual aparecen dificultades sin resolver.

De ahí, la necesidad de hacer un planteamiento adecuado del problema a fin de no confundir efectos secundarios del problema a investigar con la realidad del problema que se investiga.

Arias Galicia considera que no solamente es necesario visualizar el problema, sino además plantearlo adecuadamente.

Por tanto, el planteamiento, va a establecer la dirección del estudio para lograr ciertos objetivos, de manera que los datos pertinentes se recolectan teniendo en mente esos objetivos a fin de darles el significado que les corresponde.

En relación con el planteamiento del problema conviene hacer distinción entre:


*Problemas.

*Problemas de investigación.

*Problemas de la investigación.

*Problemas del investigador.

*Problema a investigar.

Debe haber una actitud de objetividad ante la dificultad; ésta es una actitud básica del investigador. Un problema de investigación no debe ser afectado por los prejuicios o las preferencias personales del investigador; la investigación no pretende resolver problemas personales, a no ser que éstos sean el objetivo de la investigación.

La actitud de objetividad hacia los problemas de investigación nos exige tomar el tiempo necesario para entender la complejidad de la dificultad, y conociendo la realidad de la dificultad, llegar a conocer los diversos factores que inciden en ella.

A partir de la identificación del problema surge la necesidad de su análisis, es decir, a la acción de descomponer el problema en sus partes constitutivas, previa identificación de ellas (elementos), y de las mutuas relaciones, las circunstancias concretas en las que aparece el problema.

El planteamiento del problema pone de manifiesto dos aspectos que deben tenerse en cuenta desde el principio:

*DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

*FORMULACIÓN DEL PROBLEMA


Ø Descripción del problema

La descripción del problema es la ambientación de la realidad del proble­ma, en relación con el medio dentro del cual aparece. Implica conocimiento más o menos adecuado a la realidad. La descripción presenta todos aquellos puntos que unen circunstancia-problema en relación con la investigación. Cuando se describe un problema se hace ambientación de todas aquellas características que presentan inicialmente en el tratamiento del problema y a partir del cual se formularon hipótesis, variables, formulación del problema y respaldo teórico.

Ø Formulación del problema

Formular el problema es afinar y estructurar formalmente la idea de investigación. Como señala Ackoff (1953), un problema correctamente planteado está parcialmente resuelto, a mayor exactitud habrá más posibilidades de obtener una respuesta satisfactoria. El investigador deberá ser capaz no solo de conceptualizar el problema, sino también de verbalizarlo de forma clara, precisa y accesible.

En este sentido una serie de sugerencias metodológicas para formular correctamente un problema de investigación son las siguientes:

a). El problema debe plantearse en términos claros y precisos.

b). El problema debe formularse a manera de pregunta que nos lleve lógicamente a una solución adecuada.

c). El problema debe ramificarse en preguntas menos generales que faciliten su comprensión para su posible solución.

d). Debe de formularse de tal manera que permita ofrecer una explicación aplicable a todos los casos que dieron origen a su planteamiento.

e). Se deben evitar los pseudoproblemas, aquellos problemas que no tengan solución.

Cuando se formula un problema es necesario identificar la incógnita en función de los datos que se tienen, por ello es recomendable formularlo a manera de pregunta, ya que la intencionalidad de la misma puede orientar hacia las posibles soluciones.

Se dice que al preguntar se expresa al mismo tiempo lo que sabes y lo que ignoras acerca de algo. La formulación del problema a manera de pregunta, permite precisar que es lo que se busca y se presenta la posibilidad de encontrar diferentes alternativas como respuesta al problema.

Por lo anterior, es conveniente presentar una clasificación de las posibles formas de preguntar con base en la intencionalidad, que sería la siguiente:

Pregunta definitoria. Cuando la intención es saber el significado o precisar un concepto. ¿Qué es...?.

  1. Pregunta descriptiva. Cuando la intención es determinar las características de un fenómeno. ¿Cómo es...?.
  2. Pregunta explicativa. Si la intención es conocer las causas o antecedentes de un fenómeno. ¿Por qué...?.
  3. Pregunta predictiva. Si la intención consiste en saber los efectos o consecuencias de un hecho. ¿Qué ocurriría si...?.

La pregunta podrá variar según el nivel de enfoque del problema, ya que la intencionalidad dependerá de que tan avanzado se encuentre el desarrollo del problema en cuestión.

Se recomienda que el problema se formule de distintas maneras para después seleccionar aquélla que exprese mejor la intención de la investigación. Se recomienda plantear una pregunta general y varias específicas.

Ejemplo:

El problema:

La falta de comprensión de los temas de Matemáticas Introductoria en alumnos de primer semestre.


Se conoce:

La falta de comprensión de los temas de Matemáticas Introductoria.


Se desconoce:

Cuáles son las causas

La pregunta General:

¿Cuáles han sido las principales causas por las que existe falta de comprensión de los alumnos de los temas de Matemáticas Introductoria en el Institución Yermo y Parres?


Tomado de: http://www.itson.mx/procesotitulacion/A5.htm [consulta: 1 de agosto de 2006]

TAMAYO Y TAMAYO, Mario. El proyecto de investigación. Serie aprender a investigar. Módulo 5. Santa Fe de Bogotá : ICFES, 1987. p. 49-64

1.4 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

El proceso científico, formulado a partir del planteamiento del problema, se orienta a la búsqueda de respuestas de la situación descrita, objeto de la investigación. Por ello, se de mucha ayuda responder a la pregunta: ¿Para qué y qué busca con la investigación propuesta? Dar respuesta a este interrogante permite delimitar el marco de estudio y sus alcances.

El objetivo de la investigación es el enunciado claro y preciso de los propósitos por los cuales se lleva a cabo la investigación. El objetivo del investigador es llegar a tomar decisiones y a desarrollar una teoría que le permita generalizar y resolver en la misma forma problemas semejantes en el futuro. Todo trabajo de investigación es evaluado por el logro de los objetivos de la investigación. Los objetivos deben haber sido previamente formulados y seleccionados al comienzo de la investigación.

Los objetivos se plantean mejor en la medida en que se tomen en cuenta algunas consideraciones en su presentación:

    1. Su formulación debe comprender resultados concretos en el desarrollo de la investigación.
    2. El alcance de los objetivos debe estar dentro de las posibilidades del investigador.
    3. Los objetivos deben ajustarse a la consecución de resultados por la acción del investigador. Puede referirse a la observación, descripción, explicación de situaciones concretas observables en el desarrollo de la investigación.
    4. La presentación formal de los objetivos puede plantearse mediante el infinitivo de verbos que señalen la acción que ejecuta el investigador frente a los resultados que la actividad investigativa produce.
    5. No se puede hablar de un número determinado de objetivos. Esto depende del alcance y los propósitos del estudio y del criterio del investigador.

Con el propósito de facilitar la redacción de los objetivos, a continuación se presenta el infinitivo de algunos verbos que pueden servir como referencia al investigador en la elaboración de esa parte del diseño.

VERBOS DE INTERPRETACIÓN

Relacionar

Transformar

Restablecer

Resumir

Diferenciar

Traducir

Invertir

Igualar

Contrastar

Demostrar

Concluir

Definir

Generalizar

Determinar

Distinguir

Comparar

Generalizar

Prolongar

Predecir

Seleccionar

Expresar

Prolongar

Ordenar

Discriminar

Identificar

Asociar

ordenar

inferir

Explicar

Cambiar

VERBOS DE APLICACIÓN

Realizar

Transformar

Predecir

Secuenciar

Sistematizar

Clasificar

Utilizar

Calcular

Elegir

Descubrir

Aplicar

Emplear

Adaptar

Localizar

Resolver

Operar

Organizar

Modificar

Explicar

Planear

Usar

Reorganizar

Generalizar

Ensayar

Desarrollar

Medir

Componer

Separar

Cambiar

Relacionar

Interpretar

Preparar

Formular

Predecir

Reparar

Extender

Demostrar

Calcular

Producir

Propiciar

VERBOS DE ANÁLISIS

Describir

Detectar

Desglosar

Ordenar

Reconocer

Descomponer

Clasificar

Subrayar

Diagramar

Ilustrar

Relacionar

Subdividir

Descubrir

Diferenciar

Destacar

Catalogar

Descifrar

Identificar

Categorizar

Separar

distinguir

Determinar

Jerarquizar

Observar

VERBOS DE SÍNTESIS

Adaptar

Crear

planear

Idear

Escribir

Redactar

Elaborar

Diseñar

Construir

Componer

Deducir

Interpretar

Bosquejar

Confeccionar

Codificar

Modificar

Narrar

Concebir

Integrar

Solucionar

Organizar

Predecir

Formular

Reconstruir

Ordenar

Transmitir

Construir

Desarrollar

VERBOS DE EVALUACIÓN

Juzgar

Medir

Constatar

Concluir

Justificar

Argumentar

Comparar

Seleccionar

Calificar

Considerar

Verificar

Clasificar

Evaluar

Sustentar

Examinar

VERBOS DE CONOCIMIENTOS

Reproducir

Esbozar

Localizar

Reconstruir

Reconocer

Resumir

Comentar

Enumerar

Identificar

Transformar

Nombrar

Traducir

Definir

Relatar

Seleccionar

Describir

Graficar

1.4.1 Objetivo general

Consiste en enunciar lo que se desea conocer lo que se desea buscar y lo que se pretende realizar en la investigación; es decir, el enunciado claro y preciso de las metas que se persiguen en la investigación a realizar. Para el logro del objetivo general nos apoyamos en la formulación de objetivos específicos, que aseguren su logro.

En ocasiones, se pretende que el objetivo general sea el título de la investigación más un verbo que muestre el propósito de la investigación.


1.4.2 Objetivos específicos

Los objetivos generales dan origen a objetivos específicos que son los que identifican las acciones que el investigador va a realizar para ir logrando dichos objetivos. Los objetivos específicos se van realizando en cada una de las etapas de la investigación, constituyen los capítulos del trabajo final.

Conviene anotar que son los objetivos específicos los que se investigan y no el objetivo general, puesto que éste se logra como resultado.

Los objetivos específicos se ordenan de acuerdo a su ejecución (primero objetivos de identificación o tipo diagnóstico, luego evaluativos o explicativos y por último los propositivos).

Ejemplos:


GENERAL

* Diseñar un modelo de evaluación cualitativa de los procesos académicos, para contribuir al desarrollo educacional de la Corporación Universitaria Remington.


ESPECÍFICOS

* Identificar los criterios utilizados por el docente de la Corporación Universitaria Remington para la evaluación del desempeño académico del estudiante.

* Explicar la incidencia de la evaluación cualitativa y cuantitativa en la dinámica educativa institucional.

* Construir un modelo de evaluación cualitativa que sea flexible y aplicable en el ámbito académico en sus diferentes áreas del saber.


GENERAL

* Identificar los factores que determinan la cultura corporativa en las organizaciones colombianas elaborando un marco teórico que la defina, y diseñando instrumentos para conocer y describir las empresas donde se aplique.

ESPECÍFICOS

* Definir el marco teórico referido a factores de la cultura corporativa.

* Categorizar los factores que han influido en las empresas colombianas en la implantación de tecnologías de gestión.

* Proponer elementos de la organización que orienten la acción de los empresarios colombianos para crear una cultura corporativa flexible tanto a los cambios que en su entorno le exige, como a la aplicación de nuevas tecnologías de gestión con eficiencia.


Tomado de
TAMAYO Y TAMAYO, Mario. El proyecto de investigación. Serie aprender a investigar. Módulo 5. Santa Fe de Bogotá : ICFES, 1987. p. 69-72

MÉNDEZ A., Carlos E. Metodología. Diseño y desarrollo del proceso de investigación. 3ed. Colombia : McGraw-Hill, 2001. p. 92-102.




[1] TAMAYO Y TAMAYO, Mario. El trabajo científico, su metodología. P. 35-39.

[2] Ibid., El proceso de investigación científica. P 76.

[3] ARIAS GALICIA, Fernando. Introducción a las técnicas de investigación en Psicología. P. 44.

[4] ALBERDI, Javier et al. Metodología de la investigación por muestreo. Madrid : Euroamérica, 1969. p.30